Historia del Club

El Club Deportivo Atlético Hontanares nace en la primavera del año 2010 cuando un grupo de jóvenes de la localidad deciden unir sus esfuerzos para agrupar, bajo el manto de un club que represente a localidad de Hontanares de Eresma (Segovia), a los principales deportes que se practican en su pueblo, el fútbol y el frontenis.

La empresa era complicada debido a la precariedad en las que se encontraban las instalaciones deportivas de la localidad y el esfuerzo que suponía para unas personas inexpertas la creación desde cero de un club deportivo. Pero ahí apareció la pieza básica del proyecto y la persona que decidió encabezar la formación del club, nuestro presidente D. Rafael González Prieto “Rafa”. Así el 25 de Mayo de 2010 queda constituida la primera junta directiva del C.D.Atlético Hontanares con la firma de sus estatutos por los cuatro socios fundadores del Club: Rafael González, Mariano de la Viuda, Agustín de la Viuda y Antonio Aragoneses. Se crea también el escudo del club, que es una modificación del escudo de la localidad a la que se le añaden el nombre del Club y las referencias deportivas de las modalidades en las que se federan.


Escudo de Hontanares de Eresma        Escudo del Club Atlético Hontanares


Comenzaba así la andadura de nuestro Club y tocaba ahora buscar los apoyos institucionales y sociales para que todo pudiera salir adelante. El Ayuntamiento de la localidad apoyó desde el primer momento la creación del Club con una pequeña subvención y la firma de un convenio de colaboración para la cesión de las instalaciones deportivas municipales existentes, el frontón municipal, el campo de fútbol Jose A. Llorente Cuesta y el edificio destinado a vestuarios. A nivel social y de colaboradores la respuesta fue extraordinaria, llegando a la cifra de 178 socios en la primera temporada de competición.

Firma del convenio de colaboración con el Ayuntamiento. Junio 2010  

                                                                                                                                                                                                      

Los problemas comenzaron al comprobar el estado de las instalaciones deportivas, ya que ni el campo de fútbol ni el edificio de vestuarios reunían las condiciones mínimas para el uso federado de las mismas. Al no poder acometer económicamente el Ayuntamiento la adecuación de las mismas, el Club, decide empezar la realización de las obras, comenzando ese mismo verano las obras de adecuación de los vestuarios y del campo de fútbol.